La Junta Electoral Central ha extendido hasta el próximo 6 de junio el plazo para que los españoles residentes permanentes en el extranjero (CERA) puedan pedir el voto en las próximas elecciones generales del 26 de junio. Esta ampliación supone 8 días más con respecto al plazo establecido inicialmente por la ley.

De los 36,5 millones de españoles llamados a las urnas en las próximas elecciones generales del 26 de junio, 1.920.256 residen oficialmente en el extranjero y tendrán que solicitar el voto rogado si quieren ejercer su derecho a sufragio en las próximas elecciones.

Desde el colectivo Marea Granate han avisado que la ampliación de plazos hasta el 6 de junio es un “arma de doble filo” y han denunciado que puede tener como consecuencia que esas papeletas no lleguen a tiempo a los domicilios de los españoles en el extranjero. Por este motivo, el colectivo ha solicitado que se alarguen también los plazos tras el ruego del voto para que haya suficiente tiempo para recibir las papeletas y enviarlas o depositarlas en las urnas consulares.

Marea Granate también ha denunciado que el plazo del ruego de voto no es el principal problema para el elector en el extranjero, sino el “ajustadísimo tiempo de recepción y envío de las papeletas”. En las elecciones del pasado 20 de diciembre, muchos no pudieron votar al no recibir las papeletas a tiempo. Unos plazos tan justos también afectan a la llegada de las papeletas a España para su escrutinio. En las últimas elecciones, los sufragios que venían tanto de Frankfurt como de Helsinki no llegaron a tiempo para el recuento de votos y fueron declarados nulos.

 

Procedimiento

Según el Ministerio de Exteriores, quienes quieran votar y sean residentes permanentes en el extranjero (CERA), lo primero que tienen que hacer es ver si están dados de alta en el Consulado. Dependiendo de la fecha en la que se dieron de alta, estarán incluidos o no en el Censo Electoral. La comprobación se hace en el mismo consulado. Si todo es correcto, se puede solicitar el voto rogado hasta el 6 de junio a través del impreso correspondiente. A continuación se recibirá en el domicilio la documentación electoral por correo postal. Los inscritos en el CERA podrán remitir al consulado su sufragio hasta el 21 de junio por correo ordinario o acudir al mismo con la documentación recibida y votar en las urnas que se habilitarán los días 22, 23 y 24 de junio.

En el caso de los españoles que estén en el extranjero de forma no permanente (o no registrados como permanentes), el proceso es algo distinto. Primero hay que darse de alta en el consulado como español no residente. El siguiente paso es rellenar el impreso de solicitud de documentación electoral y enviarla a través de la oficina consular a España. Si todo es correcto, se recibirá el certificado del censo y las papeletas desde España en el domicilio que conste en la embajada. El votante deberá elegir su voto, meterlo en el sobre junto al certificado y enviar el sufragio a la delegación provincial del censo correspondiente en España, ya que no pueden votar directamente en el consulado.

 

Obstáculos para votar

El “voto rogado” es un trámite que se implantó por primera vez en 2011 y que los inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) deben cumplir con carácter previo para poder votar. Se trata de una medida que fue ideada por PP, con el apoyo del PSOE y partidos nacionalistas para acabar con el fraude en el voto emigrante, pero que ha provocado el continuo desplome de participación electoral entre los españoles residentes en el extranjero. En las elecciones generales del 20 de diciembre, apenas 115.055 españoles en el exterior pidieron el voto rogado, es decir, el 6% de electores en el extranjero, según datos de la Oficina del Censo Electoral.

Los colectivos Dosmillonesdevotos y Marea Granate han reclamado que la escasa participación pone en evidencia las trabas que genera el llamado voto rogado. Estos colectivos han argumentado que la mayoría de consulados exige la presencia física de los electores para determinados trámites como inscripciones y subsanaciones al Censo Electoral así como unos plazos muy ajustados para efectuar los trámites, lo que dificulta todo el proceso.