Theresa May, la primera ministra británica, ha asegurado que el Reino Unido activará el artículo 50 del Tratado de Lisboa que le permitirá iniciar el proceso de salida de la Unión Europea (UE), antes de finales del próximo marzo. Esto significaría que el país podría dejar de ser parte de la UE en 2019. El artículo 50 del Tratado de la Unión Europea prevé un mecanismo para la retirada voluntaria y unilateral de un país de la UE.

En su primer congreso anual del Partido Conservador británico como primera ministra, May aseguró que el Reino Unido dejará de formar parte de una unión política con instituciones supranacionales que pueden sobreponer a los parlamentos y cortes nacionales y añadió que esto significará que el país tendrá “la libertad de tomar sus propias decisiones en un gran abanico de escenarios”, incluyendo el control de sus fronteras. Aunque la primera ministra asegura que quiere dar a las empresas británicas “la máxima libertad de comercio para operar en el mercado único de la UE”, no lo hará a costa de permitir una libre circulación de personas.

May aseguró en un programa de la BBC presentado por el político Andrew Marr que, sabiendo que el artículo se activará en el primer trimestre de 2017, los países comunitarios podían preparar las negociaciones. De este modo, la primera ministra espera que una vez activado, se lleve a cabo un tranquilo proceso de transición, algo que  “no es sólo importante para el Reino Unido sino que es importante para Europa en su conjunto a fin de tener la mínima alteración para los negocios.”

El periodo para negociar la retirada de la UE será de dos años aunque se podría extender si el Reino Unido y los otros países comunitarios lo acuerdan de forma unánime.

La primera ministra también indicó que introducirá en el Parlamento el proyecto de ley que permitirá revocar la legislación que autorizó en su día la incorporación del Reino Unido en la Unión Europea (UE), la Ley de Comunidades Europeas de 1972. Una vez aprobado este proyecto, las leyes británicas pasarán a tener supremacía aunque las actuales leyes comunitarias podrían pasar a ser leyes del Reino Unido.