El Confidencial ha destapado varias malas prácticas en el funcionamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores. Este diario ha recogido diversas denuncias provenientes tanto de diplomáticos como de personal administrativo que alertan de la arbitrariedad con la que se designan algunos puestos o con la que se resuelven algunos de los concursos en el ministerio liderado por José Manuel García-Margallo.

La última es la del diplomático Miguel Ángel Vecino, que ha denunciado la convocatoria de puestos de embajador en la Audiencia Nacional tras ver cómo “15 peticiones de destino le habían sido denegadas sin recibir explicaciones”. Según su versión, la raíz está en su estancia como consejero en la embajada de Ottawa en 2004, donde destapó diversas irregularidades en la gestión de esta oficina ante la UGT, informa el Confidencial. “Las designaciones se basan en la confianza y lo amigos que sean los candidatos del Ministro o del Subsecretario”, le relata Vecino a este diario.

Las protestas también llegan desde Arabia Saudí, donde el diario recoge el caso de Juan Ramón Martín Menoyo, contable de la oficina comercial española en Riad. El trabajador está en huelga de hambre porque lleva 12 años sin conseguir que los 6.000 españoles contratados por Exteriores en las distintas plazas puedan escoger sus representantes sindicales.

Martín Menoyo se atreve incluso con los exámenes de acceso para personal no diplomático y le ha dicho al diario que “el candidato está en muchos casos elegido o vetado antes de que se convoque la plaza. Una vez convocada, en ocasiones se pierden algunos documentos, o se retrasa su recepción hasta pasado el plazo”. El trabajador añade que “la valoración de entrevistas suele tener pocas garantías de imparcialidad y son difícilmente revisables”.

El Confidencial también recoge declaraciones de una fuente en el consulado de Nueva York sobre el tema: “las plazas de personal no diplomático dependen enteramente de las embajadas y organismos nacionales en el extranjero de modo que, un candidato, ya solo para optar al puesto de trabajo, debe poder costearse el viaje hasta allí”.

 

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