Según el último informe de Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea, Dinamarca es el país miembro con los precios más altos en alimentación. Hacer la compra en este país cuesta un 145% de la media europea, mientras que en el otro extremo se encuentra Polonia, con unos precios en comida que suponen un 63% de la media comunitaria. (media europea=100%).

Los resultados de Eurostat hacen referencia a un estudio llevado a cabo en los precios de la comida, la bebida y el tabaco durante el año 2015, en el que han participado 38 países (los veintiocho de la UE más otros diez del continente europeo) y en el que se ha analizado el coste de 440 productos.

Después de Dinamarca, Suecia es el país donde es más caro adquirir alimentos (124%), le sigue Austria (120%), Irlanda y Finlandia (ambos con un 119%) y Luxemburgo (116%). En cuanto a los más baratos, después de Polonia le siguen Rumania (64%), Bulgaria (70%), Lituania, (78%) y la República Checa y Hungría (79%).

Si miramos productos específicos, Austria es el segundo país donde es más caro adquirir pan, cereales y carne (por detrás de Dinamarca). En cambio, los países donde es más caro adquirir lácteos son Chipre, en primera posición, seguido de Grecia e Irlanda. La República Checa es el país donde estos productos son más baratos, después de Polonia. En la lista destaca el caso de Grecia, que pese a vivir una fuerte crisis, mantiene sus precios por encima de la media debido a las sucesivas subidas del IVA que ha llevado a cabo en los últimos años.

En cuanto al alcohol y al tabaco, las islas británicas son el lugar más costoso de la UE. Irlanda, gran productor de bebidas alcohólicas, es el país donde es más caro comprar este producto, seguido de Finlandia y Reino Unido. El país británico se alza como el lugar donde el precio del tabaco es más alto, seguido por Irlanda y Francia. En el lado opuesto, Bulgaria, Lituania y Croacia son los países donde el tabaco es más barato y Bulgaria, Rumania y Hungría es donde sale más barato adquirir bebidas alcohólicas.

En el caso de España, comprar es más económico en casi todas las categorías analizadas. Una cesta que incluya comida y bebidas no alcohólicas se paga al 92% de la media de la UE, prácticamente igual que el año anterior. España, que como el conjunto de la UE, vive un momento de estancamiento de los precios, solo paga por encima de los Veintiocho el pan y los cereales, que supone un 104% de la media europea.