Tras una larga lucha, Sri Lanka ha sido declarada libre de malaria por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un logro para la nación de la isla situada al sureste de India que un día fue uno de los países más afectados del mundo. Han pasado más de tres años y medio desde que se detectó el último caso.

Según la OMS, la isla se ha convertido en el segundo país en la región, por detrás de las Maldivas, en eliminar esta enfermedad que es transmitida entre los humanos a través de las picaduras de mosquito.

La organización atribuye el éxito a las clínicas móviles desplegadas a lo largo del país asiático,las campañas de concienciación pública y el suministro de medicamentos a las personas que pueden, sin saberlo, ser portadoras de este parásito que puede sobrevivir en el ser humano durante más de una década.

“El logro de Sri Lanka es verdaderamente notable. En la mitad del siglo XX fue uno de los países más afectados por el paludismo, pero ahora el país está libre de malaria”, dijo la directora de la OMS para el Sudeste Asiático, Poonam Khetrapal Singh, al dar a conocer la noticia el lunes.

Causa de muerte

En el año 2015 el paludismo fue la causa de muerte de 438.000 personas, la mayoría de ellas en África subsahariana, según un informe realizado por UNICEF y la OMS. La cifra es dramática, pero representa una mejora teniendo en cuenta que desde el año 2000 la tasa de mortalidad se ha reducido un 60% y la de infecciones ha caído un 37%.

Desde 2006 Sri Lanka ha registrado menos de mil casos de malaria por año y desde octubre de 2012 no se registraban casos transmitidos localmente. No obstante, la OMS ha indicado que es crucial mantener la vigilancia y detección de posibles casos para evitar la reaparición de la enfermedad en la isla.