Los investigadores creen que los tifones que hacen contacto con la tierra en las regiones del este y sudeste de Asia han ganado fuerza desde los años 70 y serán cada vez más fuertes si las temperaturas globales continúan en aumento amenazando a las grandes y crecientes poblaciones costeras de estas naciones.

Según indica un estudio publicado en la revista Nature Geoscience, la intensidad de los tifones asiáticos ha aumentado en un 12% en las últimas cuatro décadas. Pero el cambio es más notable en las tormentas con vientos de 209 kilómetros por hora o más, los de las categorías 4 y 5. Desde 1977 además su aparición ha aumentado de uno a cuatro veces por año. Por el contrario, los tifones que se mantienen sobre el océano abierto han experimentado sólo cambios modestos

Los tifones pueden provocar efectos devastadores en Asia Oriental. En 2013 el tifón Haiyan golpeó Filipinas causando la muerte de más de 6 mil personas y afectando a 11 millones; ha sido uno de los más fuertes registrados por el momento. Sin ir más lejos, además, la semana pasada el tifón Lionrock dejó 11 muertos en Japón provocando apagones y daños en las propiedades, mientras que en julio el tifón Nepartak golpeó Taiwán y China matando a nueve personas y dejando atrás un rastro de destrucción.

El principal autor de la investigación, Wei Mei, es un climatólogo de la Universidad de Carolina del Norte que relaciona el fortalecimiento de estas tormentas con la mayor calidez del agua cerca de las costas que, dice, proporciona más combustible para los tifones.

La temperatura de la costa asiática ha aumentado en casi 0,8 grados centígrados desde finales de los años 70. Mei y otros dos científicos señalan en el estudio, sin embargo, que es demasiado pronto para sugerir expresamente que el aumento de la intensidad sea consecuencia del cambio climático provocado por el hombre.