Malasia ha confirmado su primer caso del virus Zika. Se cree que la persona afectada, una mujer de 58 años, contrajo el virus en la vecina Singapur donde recientemente se han reportado más de 100 casos, entre ellos dos mujeres embarazadas. La mujer de Malasia había viajado a Singapur a finales de agosto a visitar a su hija y ha dado positivo en los exámenes médicos, según se hizo público el jueves en un comunicado.

Los medios locales aseguran que en Malasia se ha intensificado la vigilancia en los puestos fronterizos y las medidas de control, tal como la fumigación con pesticidas. “Estamos tomando medidas de control cerca de la casa de la mujer para evitar la propagación del virus”, ha declarado Subramaniam Sathasivam, el ministro de Salud, en una conferencia de prensa. Además, se ha pedido a los malasios hacer todo lo posible para eliminar posibles criaderos de mosquitos y buscar atención médica inmediata ante posibles síntomas.

El virus Zika, que se ha extendido especialmente a través de América Latina y el Caribe desde el año pasado, es generalmente una enfermedad leve, pero supone un riesgo particular para las mujeres embarazadas, ya que algunos médicos creen que podría dar lugar a que los niños crezcan con microcefalia y otros trastornos graves para el desarrollo del bebé.

Hasta la fecha no hay vacuna preventiva o tratamiento para el Zika, un primo cercano del dengue y el chukungunya que causa fiebre leve, sarpullido y enrojecimiento de los ojos y que no presenta ningún tipo de síntoma en el 80% de las personas infectadas.

La Embajada de España sugiere que las mujeres embarazadas consideren la posibilidad de posponer su viaje a Singapur, donde el jueves se confirmó que 151 personas se encuentran infectadas por el virus. Según los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos, actualmente Singapur es el único país asiático con la transmisión del Zika en activo.