La búsqueda de una vivienda en cualquier lugar del mundo es siempre es una tarea complicada, tediosa, que implica un buen número de papeleo y con tendencia a alargarse mucho más allá de lo deseable. La aventura de empezar una nueva vida en otro lugar viene acompañada de la necesidad de encontrar un techo que se ajuste a un presupuesto con frecuencia limitado, a una distancia razonable del lugar de trabajo, situado en un barrio agradable y que contribuya a que la vida sea un poco más fácil.

Pero a la lista de requisitos sensatos y universales para alquilar un piso, a veces hay que añadir una serie de cuestiones ligadas a la nueva ubicación geográfica que nunca nos hubiéramos planteado como cruciales en el dibujo mental de lo que implica la búsqueda de un hogar. No están todos los que son, pero son todos los que están. A continuación una breve selección de los elementos clave a considerar antes de rubricar el contrato de alquiler, con denominación de origen.

Japón

Que el país del Sol Naciente no se caracteriza por sus precios bajos no es un secreto para nadie. Pero el desembolso inicial que requiere el alquiler de un apartamento puede dejar en parada cardiorrespiratoria a los máximos exponentes de la tranquilidad y la vida sana. Para entrar a vivir en cualquier lugar no queda más remedio que exprimir la cuenta corriente. Lo habitual es pagar un mínimo de dos meses por adelantado, un valor al que hay que sumar una tercera mensualidad que irá a parar a las arcas de la agencia inmobiliaria de turno mediante la que se gestiona cualquier contrato. Bueno, hasta el momento nada que no se pida en España.

Pero es que, además, existe un concepto curioso denominado reikin, algo así como dinero de agradecimiento, que consiste en el pago de uno o dos meses más de alquiler que se depositan directamente al propietario del inmueble por tener la generosidad de aceptar la operación mercantil con su inquilino y que en muchos casos es a fondo perdido. A estas cantidades propina forzada, prácticamente ineludibles, a veces hay que añadir otras de menor cuantía como seguros o costes de limpieza al abandonar el apartamento. Saquen las calculadoras.

Egipto

El descubrimiento de la civilización egipcia es una aventura apasionante. Uno de esos detalles mágicos es la puntual llamada a la oración del almuédano desde los alminares de las mezquitas. Los muecines son escogidos entre todos los miembros de la congregación por la calidad y personalidad de sus voces, pero oír sus cantos a volumen atronador cinco veces al día incluyendo la hora a la que empiezan a despuntar los primeros rayos del sol puede convertir una experiencia evocadora y romática… en pesadilla.

Por eso, para encontrar una casa en Egipto es recomendable que no esté ubicada muy cerca de una mezquita y la tarea es más compleja de lo que aparenta a simple vista. En muchas ocasiones los templos no son grandes construcciones sino pequeños locales en los bajos de un edificio que pasan completamente inadvertidos a simple vista. El detalle que delata los espacios dedicados a la oración son unos enormes altavoces instalados en el exterior que alcanzan un nivel de decibelios de lo más considerable y que el responsable de recordar a los fieles que ha llegado la hora de inclinarse hacia Alá no teme usar en todo su potencial.

Filipinas

La elección del emplazamiento de la vivienda en Manila viene determinada por la temporada de tifones. Así de contundente. Las zonas nobles de la ciudad gozan de unas características que las preservan de las inundaciones. En las áreas más humildes, la altura que el agua de la lluvia llega a alcanzar puede impedir que salgas de tu propio domicilio si no es a nado. La vida será más tranquila y sencilla si se encuentra un edificio a prueba de terremotos y tifones, fenómenos que sacuden las islas Filipinas todos los años. Además, Manila es, como muchas capitales del continente asiático, una ciudad permanentemente colapsada por el tráfico, por lo que encontrar un rincón libre de ruido y polución añadirá un plus de bienestar y calidad de vida a la experiencia.

India

Los cortes de luz son una realidad tozuda (muy tozuda) que se ceba con locales y extranjeros especialmente en los tórridos meses del verano indio. Para aminorar el impacto de los tremendos apagones que convierten el congelador en un pantano es más que interesante que la casa disponga de un dispositivo que responde al ampuloso nombre de “sistema de alimentación ininterrumpida” (UPS, por sus siglas en inglés). El aparato consiste en un conjunto de baterías u otros elementos almacenadores de energía que proporcionan electricidad por un tiempo limitado a los dispositivos conectados. Pero que nadie cante victoria, se trata de un apaño que permite tener en funcionamiento ventiladores, ordenadores, una neverita y poca cosa más. Para mantener en funcionamiento un aire acondicionado o se dispone de generador propio o mejor será dormir en la bañera bajo el grifo de la ducha.

EEUU

En el país de las oportunidades todo es posible, así que las opciones aparecen y desaparecen con la misma rapidez. A los estadounidenses les gusta el pragmatismo y la competición en el mercado inmobiliario es feroz. Los propietarios suelen condensar las entrevistas a sus posibles inquilinos en un escasos días, se citan con cada aspirante en turnos que no duran más de media hora y deciden muy rápido. Además, aunque vayas a compartir piso con otras personas, el dueño del inmueble siempre tiene la última palabra, así que es importante causar un buen impacto.

No vale la pena hacer el esfuerzo de escribir mails con una anticipación superior a una semana antes de la visita, ya que en ese plazo habrán encontrado a otro inquilino. Es más que probable que el propietario analice tus credenciales antes de concederte el sí definitivo, es el denominado background check. Se verifica la solvencia, los antecedentes penales y en ocasiones llaman a antiguos caseros o incluso a jefes para acabar de decantarse. Vaya, que puedes tomártelo como una entrevista de trabajo.

Brasil

La tierra de las playas interminables, del litoral infinito, la samba y la caipiriña enamora desde el primer día por la amabilidad y el infinito optimismo de sus gentes. Sin embargo, pocos son los que saben que bajo el ritmo interminable de su percusión se esconde uno de los rincones más burocráticos del planeta. Alquilar una vivienda en Brasil, especialmente en las zonas donde la demanda es elevada, puede ser un calvario cósmico. Los propietarios de inmuebles, ante la posibilidad de que su inquilino decida abandonar el pago de las mensualidades pero no así el piso alquilado, adoptan una serie de precauciones que alcanzan límites insospechados.

Además de presentar los documentos en regla y de haber pasado previamente por el departamento de hacienda para hacerse con el sacrosanto CPF (número de identificación fiscal), no es ninguna rareza que el propietario no se conforme con un depósito generoso de varias mensualidades y exija un avalista. Se trata de una persona poseedora de un inmueble (además de su vivienda habitual) en propiedad y ya pagado en la misma ciudad en la que se pretende alquilar, que acceda a apoyar al inquilino. ¿Cuántos extranjeros disponen de algo así?. Otra alternativa es el llamado seguro-fianza, que implica la contratación de una agencia aseguradora que actúa como avalista hacia el propietario y que, obviamente, cobra al inquilino por sus servicios. Ante las dificultades derivadas del asunto existe un mercado de arrendamiento de pisos extraordinariamente ágil porque en lugar de regirse por las leyes de arrendamiento está regulado como los establecimientos hoteleros. ¿Agradable sorpresa? No tan rápido, el sufrimiento viene con la factura.

Catar

Desierto. Verano. Efectivamente: calor abrasador. Cuando llegues a tu casa querrás darte una buena ducha pero… ¿quién ha dicho que vaya a ser refrescante?. Los depósitos de agua quemarán tanto como la arena del desierto, así que eso hace imposible ducharse sin tener que acudir al hospital por quemaduras… a no ser que se haga por la noche o a primerísima hora de la mañana. ¿Soluciones? Buscar un apartamento o casa con refrigerador de agua o, en caso probable de que eso encarezca demasiado el precio, comprar un cántaro en el que almacenar agua y dejarla a la temperatura del hogar. Y sí, la temperatura del hogar será agradable porque obligatoriamente (!!!) tu casa deberá disponer de tal método de supervivencia del aire acondicionado. No te fijes en la cerradura de la puerta de entrada. Es probable que ni cierres con llave porque debido a las severas penas por robos… casi ni los hay. ¡Ah!, y ármate de valor para el tema burocrático: para alquilar una casa necesitarás tener la identificación del país, que te la dan sólo después de presentar un montonazo de papeles y sus dichosas copias compulsadas y… hasta lectura del iris ocular.

Suecia

No todo el país plantea las mismas dificultades, pero en las ciudades en las que la demanda de vivienda es elevada como Estocolmo, hay que estar preparado para la movilidad. Tener que realizar dos o más mudanzas en un mismo año no es una rareza y surge como consecuencia de la estricta regulación del mercado de alquiler que ha desembocado en la proliferación de contratos breves por parte de los propietarios y de un floreciente mercado de subarrendamiento. Habituados a las mudanzas, los inquilinos no están por regalar sus pertenencias y es de lo más habitual que las casas aparezcan casi desnudas, ya que los antiguos habitantes se llevan con ellos los objetos adquiridos durante su estancia, incluidas las lámparas del techo. A diferencia de lo que ocurre en España, no suele haber una instalación eléctrica oculta, sino un enchufe convencional en el techo, donde se conecta la lamparita, mientras que el cable se sostiene con bellas alcayatas.

Los baños también esconden sus secretos. Lo del alicatado se lleva sólo a veces y suele presentar un acabado de resina muy parecido a las baldosas, pero sin serlo. Así que… máxima atención. Y a pesar de pasarse meses con luz durante todo el día tampoco abundan las persianas, por lo que para conciliar el sueño y garantizar un buen descanso durante el periodo estival en el que no anochece es muy interesante que el piso disponga de algún tipo de contraventanas o sistema de aislamiento lumínico. En su defecto, siempre nos quedarán los antifaces.

Venezuela

En la República Bolivariana de Venezuela la polarización política está absolutamente enraizada en la vida cotidiana y esa necesidad de identificarse políticamente puede alcanzar extremos de lo más folclóricos y pintorescos. El debate político no escapa ni a las comunidades de vecinos, por lo que aunque uno no esté alineado ideológicamente es importante saber con quien se comparte edificio y ascensor para no excitar los ánimos con provocaciones innecesarias.

La defensa del color político es asunto tan sensible que la polémica puede estallar en un elemento tan neutral y pacífico como un tendedero. Y para ilustrar la afirmación nada mejor que un ejemplo completamente real. Una camiseta roja que rinda honor al difunto comandante Hugo Chávez en un inmueble de marcado carácter opositor puede encender las iras de los vecinos, que no dudarán en elevar sus quejas al casero e indicarán al extranjero y despistado inquilino que “los trapos rojos” se tienden en casa.