Los españoles que trabajan en la City de Londres sabrán que no es nada fácil. Infinitas horas de sacrificio, mucha presión y una gran exigencia por parte de las empresas por obtener resultados. ¿Los sectores más duros? Banca de inversión, private equity o capital inversión, consultoría y legal.

De manera conjunta, tanto analistas, consultores como abogados cierran operaciones de miles de millones al día, moviendo la economía mundial. Este año, en Londres se han efectuado algunas de las operaciones de mayor tamaño a escala mundial, como la adquisición de SABMiller, la enorme compañía de cerveza que domina los mercados de África, Norteamérica, Europa Oriental y Sudamérica. La compra la ha llevado a cabo Anheuser-Busch InBev, el mayor fabricante mundial de cerveza, por una suma total de 108 mil millones de dólares.

Pero para cerrar una transacción de esta magnitud, un gran número de asesores pasan meses explorando todos los aspectos detrás de ésta, desde las implicaciones legales y permisos que requieren, hasta el retorno sobre la inversión. Detrás de este minucioso proceso hay un gran número de españoles emigrados durmiendo muy pocas horas al día y desayunando, comiendo y cenando en la oficina.

Los españoles que vienen a la City a trabajar en banca de inversión, Private Equity, consultoría o en el sector legal son jóvenes muy bien preparados. A menudo tienen estudios de ingeniería, economía o administración de empresas y generalmente pasan un periodo de prácticas en uno de los grandes bancos de inversión internacionales o en alguna gran multinacional. En la mayoría de casos, tras completar un máster se incorporan a la City

Laura Díaz trabaja en Londres para un banco de inversión estadounidense. Según explica, “el domingo es el nuevo lunes” en este sector. Una semana normal de trabajo come y cena en la oficina, tiene taxi pagado a casa esperándole en la puerta a la 1 de la mañana y vuelve a entrar a las 9am. Antes de cerrar una operación, lo más seguro es que duerma una media de 3 horas al día y que incluso haya un día que vaya a casa a ducharse y vuelva a la oficina. ¿Una semana tranquila? Se escapa para comer con una amiga (siempre pendiente del móvil por si tiene que volver a su desk), sale de la oficina alrededor de las diez de la noche y quizás no trabaja el domingo.

En una de las firmas de Private Equity más reconocidas a nivel mundial trabaja Miguel Hernández. A diario analiza el rendimiento de un gran número de empresas y estudia las posibilidades que presentan si se les inyecta cierta cantidad de capital. Si el resultado del análisis es que realizando la inversión se obtendrá un beneficio mayor, ponen en marcha la transacción. Antes de cerrar un negocio así, Miguel trabaja una media de 15 horas al día, saliendo de la oficina a la 1 de la mañana.

“Clubbing” con los de la City

¿Y el fin de semana? Si el ritmo de trabajo a cualquiera le parecería una locura, el hecho de que los viernes en vez de descansar se vayan de copas al salir de la oficina deja aún más atónito. Laura lo argumenta: “Es que si no hacemos nada el viernes, no tenemos vida”.

Muchos de los españoles que trabajan en la City viven en West London, es la zona más tradicional y adinerada de la ciudad. Va desde St James’ Park, pasando por Victoria y Sloan Square hasta Chelsea, Kensington y Earl’s Court. Esto explica que, entre este colectivo, los sitios más populares para salir un viernes por la noche sean los que les quedan cerca: Bodos Schloss (High Street Kensington), Raffles (King’s Road), The Roof Gardens (Kensington) y Annabel’s (Mayfair).

Tras una larga semana en la oficina, el viernes quedan para cenar. Un sitio popular y que está muy de moda en Londres -por su ambiente y calidad gastronómica- es Pachamama. El restaurante peruano es un buen preliminar para salir por el centro o West. La cena con alguna copa sube alrededor de 80 libras. Después salen a alguna de las discotecas mencionadas antes: 20 libras la entrada sin copa. Cada copa dentro son alrededor de otras 20 libras si no reservan una mesa privada por 400 libras mínimo.

Cuánto cobran

La media salarial en la City varía dependiendo de la empresa para la que trabajen pero, generalmente, aquellos que se dedican a la banca de inversión, Private Equity, consultoría o al sector legal cobran muy bien (¡quizás no tan bien si lo calculamos por hora!). La media salarial para un analista o abogado junior es de 50.000 libras al año sin contar bonus.

tabla
*un abogado licenciado en España no puede ejercer como abogado en Reino Unido, ejerce como paralegal. **un ‘trainee’ es un abogado recién licenciado en Reino Unido ***un socio es el nivel más alto en la jerarquía de la abogacía

Y tras el Brexit, ¿qué?

Tras el voto del Brexit el pasado 23 de junio, muchos de los grandes bancos de inversión, casas de Private Equity y bufetes de abogados han congelado los sueldos y la actividad en número de transacciones ha disminuido en algunos sectores. Esto significa que muchos de los españoles emigrados que esperaban un aumento de sueldo el año que viene podrían ver menos ceros en su cuenta de los esperados. Pero esto no es lo que más preocupa a los españoles que trabajan en la City.

El viernes 24 de junio, la City amaneció ante la gran sorpresa del Brexit, algo que no esperaban ni creían que fuese a pasar. Todo el mundo fue a la oficina con una pregunta: ¿y ahora qué? Desde el punto de vista de banca de inversión, Laura advierte que no va a afectar en el día a día porque según explica, “se van a seguir cerrando deals (u operaciones)” ya que cubren todo el mundo, no sólo Inglaterra.

Para muchos españoles que trabajan y viven en Reino Unido, no es sólo un “¿y ahora que pasará con la economía y el mercado?” sino un “¿y ahora qué pasará conmigo?“.

Una preocupación para los españoles emigrados en Londres, sobre todo en banca de inversión, es el traslado a otras oficinas en Europa o los recortes. Según explica Laura, “hay muchos rumores de que vayamos a ver recortes de gente en bancos como UBS o JP Morgan”. Además, “a la larga, en alrededor de tres años, moverán a gente a Europa – Frankfurt probablemente o París”

Por cada transacción de venta de acciones en el Reino Unido, al no ser Europa, los bancos tendrán que pagar una comisión de transacción. Esto hará que muchos bancos reubiquen sus equipos de mercados a otras ciudades del viejo continente. Como explica Laura, “mientras Londres siempre ha sido el centro de inversión de Europa, ahora lo va a dejar de ser porque se complican mucho más las cosas en cuanto a regulación en el sector bancario”.

Ante este contexto incierto que ya ha tenido algunas consecuencias inmediatas, se intuye que los españoles que quieran hacer carrera en la City se plantearán trasladarse a otro destino en los próximos dos años (lo que dura el periodo de transición), ya que hasta entonces podrán residir y trabajar en el país sin requerir un visado.