Esta es una brevísima selección de novelas, ensayos y cómics que explican historias sobre personas que viven en un país que no es el suyo. Hay muchísimos (por suerte) pero os dejamos sólo algunos que nos han emocionado. ¿Para qué? Para leer y sentirse identificado; para leer y desmarcarse. Pero, al fin y al cabo, leer sobre otros mundos y repensar el que creíamos definido. Es lo que hacemos cada día, ¡pero ellos lo explican tan bien…!

 

Diario del ron, Hunter S. Thompson

De cómo un estadounidense que ha saltado de trabajo en trabajo y de lugar en lugar, acaba en Puerto Rico como periodista. Con el calor húmedo enganchado al cuerpo y bebiendo alcohol a todas horas del día (sobre todo en El bar de Al, cuchitril y punto de encuentro de la pandilla sin remedio del diario), piensa que no va a aguantar ni una semana pero al final pasa una buena temporada metiéndose en líos con otros yanquis y con la población local. Nadie sale bien parado.

El cuarteto de Alejandría, Lawrence Durrell

“Te dices: Me marcharé a otra tierra, otro mar, a una ciudad mucho más bella que lo que esta pudo ser o anhelar (…) ¡Ah! ¿No comprendes que al arruinar tu vida entera en este sitio, la has malogrado en cualquier parte del mundo?”. Esto dijo Durrell. Su increíble obra llena de sentencias sobre la vida en el extranjero, Oriente Medio, el amor, al nostalgia y el poder tiene una fuerza incuestionable. No, no nos ha pagado nada la persona que tienes los derechos de los volúmenes del cuarteto (“Justine”, “Balthazar”, “Mountolive” y “Clea”), tan sólo somos fans incondicionales.

Sin noticias de Gurb, Eduardo Mendoza

Para sentirse como un extranjero cuando regresas a tu ciudad. Un extraterrestre llega a la Tierra y adopta la apariencia de Marta Sánchez. Nada más que decir.

Emigrantes, Shaun Tan

Libro ilustrado sobre la emigración, los desplazados, los viajeros, los refugiados… Sobre la búsqueda de la prosperidad en otro país y el sacrificio que conlleva, y sobre el sentimiento (o no) de pertenencia.

París era una fiesta, Ernest Hemingway

Relato de una época en la que fueron “muy pobres, pero muy felices”, según el escritor norteamericano. Francia, artistas y mucha noche. Bohemia que -a nuestro gusto- ha ido mejorando con el paso de los años y las relecturas.

El fin es mi principio, Tiziano Terzani

El autor sabía que se iba a morir y quiso conversar con su hijo sobre la vida que hubo llevado. El resultado está en este libro. Vivió en muchos países a lo largo de su vida y quiso reflexionar sobre ello, haciéndose preguntas, provocando a su hijo para que pensara y dejándose provocar en busca de respuestas, a veces sin éxito pero siempre con sensantez. No vale sólo con viajar para entender el mundo, sino forzarse en cada momento a observar lo que ocurre en cada lugar desde diferentes puntos de vista. Un adivino me dijo, también de Terzani, tiene el mismo trasfondo.

La vuelta al mundo en 80 días, Julio Verne

Un clásico. Y punto.

Nieve, Orhan Pamuk

Un exiliado en Alemania vuelve a Turquía. Y ya se sabe que cuando uno vuelve no todo es como lo recordaba, ya nada es lo que era y tener grandes expectativas puede llevar a encerrarse en la nostalgia. Suena a tópico, pero las antagonías entre modernidad y tradición, oriente y occidente, amor y desamor, exilio y repatriación son la mar de reales.

Las ciudades invisibles, Italo Calvino

Has visto muchas ciudades, pero ¿has reflexionado sobre lo que representan?. Italo Calvino echa a volar su imaginación e inventa prototipos de urbes modernas.  Recomendado para arquitectos, urbanistas, filósofos, sociólogos urbanos… y, en general, para cualquier flaneur.

Ébano, Ryszard Kapuscinski

Para los amantes de los planos fijos y de las descripciones. Relatos sobre África para leer con paciencia, sin querer que haya un bueno, un malo, un momento álgido y un final apoteósico. Se trata sencillamente (y difícilmente) sólo de contar, contar África.

La ignorancia, Milan Kundera

Dos checoslovacos que regresan a su tierra después del exilio. Dice Kundera: “El que echa a perder su despedida, poco puede esperar del reencuentro”. Con hachazos como éste, Kundera relaciona la ignorancia con la añoranza. ¿Cómo?. El no saber lo que ocurrirá a la vuelta y el no sentir lo esperado al regresar.

El árabe del futuro, Riad Sattouf

El primer cómic de una trilogía. Un niño nace del matrimonio entre un hombre sirio y una mujer parisina, y se traslada con sus padres desde Francia a Líbano. La transformación de la familia y del país, con el eco de fondo de las promesas de Gadafi, ayudan a comprender Oriente Medio desde la mirada inocente y fulminante de un niño rubio, para evidenciar la diferencia y la novedad.

América, Rudyard Kipling

En este libro, el escritor indio reoge su paso por Estados Unidos, en el marco de un viaje larguísimo en el que se sorprende por todo. Le acapara la paradoja de estimar y rechazar sus orígenes al mismo tiempo, y le pasa lo mismo con sus nuevos descubrimientos.