Cuando estás preparando un viaje que te va a llevar a vivir en el extranjero tienes que pensar en muchas cosas. Entre ellas,  las gestiones ocupan el 99,9% de tu tiempo (pero el 0,1% de tu interés personal). Sí, esos recados engorrosos llenan tu día a día incluso cuando ya has regresado a España y -lo que todavía es más desafiante-, mientras estás fuera. Es decir, que tienes que montártelo para estar en dos sitios a la vez y conseguir firmar tal documento, hacer cola en tal oficina, validar no sé qué título… un desafío físico que sólo los expats consiguen gracias a la presión que hacen a amigos y familia.

Además, estas gestiones no suelen ser precisamente pan comido. “A veces uno no sabe por dónde empezar, buscas en Internet, pero lo habitual es que no encuentres exactamente lo que quieres,” cuenta Beatriz de Laiglesia, que fue expatriada en Estocolmo y ya ha vuelto a España. Por eso, cuando te dan la noticia de que vas a ir a trabajar fuera y tomas la decisión de marcharte, la ilusión y la curiosidad por el cambio de vida suele dar paso a la angustia. “La información está muy dispersa e incompleta y la administración no da muchas facilidades”, añade Beatriz. Según ella, “una ventanilla única” donde los expatriados puedan encontrar toda la información que necesitan para solucionar el papeleo antes de irse y una vez en el país de destino, es algo que echa de menos. “Cuando me fui a vivir a Estocolmo, me pidieron tal cantidad de papeles para poder trabajar allí que a punto estuve de desistir”, admite de Laiglesia.

Para hacer frente a esta necesidad cada vez más demandada, China Crespo y Elena Arconada fundaron en Madrid la empresa Sindemora, que se encarga de gestionar todos los asuntos que un expatriado pueda necesitar antes, durante y después de su estancia en el extranjero
Sindemora nació de una necesidad que la propia Crespo detectó cuando estaba viviendo en Bangkok: “Yo he estado viviendo fuera durante varios años y he necesitado la ayuda de alguien en Madrid que me solucionara varios temas”, explica una de las fundadoras de la empresa. Y añade: “En general todo traslado genera una ansiedad, pero en el caso de la expatriación, la cantidad de incógnitas es tal que uno no suele saber por dónde empezar”, argumenta. Sindemora pretende ayudar al expatriado en todo el proceso de traslado. Es decir, mudanzas, papeles de toda la familia, certificados escolares, cierre de cuentas en España, seguros, temas fiscales… “Un sinfín de tareas a realizar en un plazo normalmente corto de tiempo que, además, hay que compaginar con las gestiones en el país de destino”, argumenta.

“Evitaron que tuviera que viajar a España y me fueron informando de todas las gestiones”, explica de Laiglesia, que contrató los servicios de Sindemora para cuestiones legales, papeleo, recados, trámites de herencia y mantenimiento de su casa en Madrid. “Tengo la sensación de que han pasado por situaciones parecidas y entienden las necesidades que se tienen cuando vives fuera”, añade. Según Crespo, el servicio más demandado por sus clientes es resolver asuntos administrativos mientras están fuera de España.

“Se tiene la costumbre de acudir con demasiada frecuencia a familiares, amigos o vecinos con tiempo libre y buena voluntad”, señala, “pero por experiencia sé que a veces es difícil pedir el favor y aún más exigir cómo y cuándo queremos que se haga”, asegura

Sindemora también se ocupa de recogida y reenvío de la correspondencia, compra y envío de todo lo que necesites en España y no encuentres en el país de destino, gestiones administrativas, trámites, asesoramiento en materia fiscal y de seguridad social, etc. Porque, hasta que no te ves el problema no caes en la cuenta de la cantidad de cosas que se quedan colgadas. ¿Quién se encarga del alquiler o mantenimiento de tu casa si vas a vivir fuera con tu familia por una temporada?. ¿Quién va a las reuniones de la comunidad del edificio?. La mudanza y la gestión inmobiliaria también son servicios muy demandados por los expatriados. Fernando Tijero dejó España para trasladarse con su familia a Ginebra y se encontró con la necesidad de encontrar a alguien que se ocupase de “todos los asuntos vinculados con el alquiler y la solución de problemas cotidianos que involucran este proceso”, explica. “En mi caso no tuve problemas de papeles porque de eso se encargaba mi empresa, lo que me traía de cabeza era la gestión de la casa”, admite.

A menudo contactan con Sindemora personas que, estando en el extranjero, han encontrado trabajo y necesitan hacer gestiones para regularizar su situación. “También trabajamos mucho con funcionarios o incluso con profesionales que, aunque viven en Madrid, no tienen tiempo para solucionar sus asuntos personales”, explican Crespo y Arconada, satisfechas de liberar a los emigrados de estas cargas para que puedan centrar sus esfuerzos en lo que realmente les apetece.