Su historia, como país, es corta. Pero no han perdido el tiempo. Estados Unidos se caracteriza por contar con un listado interminable de leyes absurdas. Aunque no te lo creas, son leyes de verdad, aún vigentes pero claramente pasadas de moda. Son las llamadas “leyes tontas”. Te las avanzamos porque, si decides irte para allá, al menos vayas informado, y si vives allá, para que no infrinjas la ley.

Muchas de ellas son exageraciones de una ley inicialmente lógica. Por ejemplo, a pesar de que, a día de hoy, la ley de Arizona te advierte de que, si cortas un cactus, te pueden caer hasta 25 años de cárcel, todo viene de una legislación que protegía sólo a determinadas especies en peligro. En Oregón y New Jersey, los conductores tienen prohibido echar gasolina a su propio coche, pero todo se debe a un intento de mantener esos puestos de trabajo en las gasolineras.

Otras leyes, sin embargo, no tienen ninguna explicación. La ley de Nueva York te advierte de que la pena por saltar por la ventana de un edificio es la muerte. No especifican si es que confían en la inercia o que te aplican la pena capital si, encima, sobrevives a la caída… precisamente en la ciudad de los rascacielos.

A los estadounidenses les gusta simplificar las cosas. Por eso, en Indiana, en 1897, se propuso que el valor de Pi fuera 3. Así, redondeando. Y, a pesar de lo absurdo de la propuesta, la ley no fue completamente rechazada y sigue siendo una orden pendiente de aprobación por el Senado.

Tras un revisión en profundidad estas leyes indescriptibles, uno se da cuenta de que hubo un tiempo en el que Estados Unidos tuvo un problema generalizado con las bañeras. En Oklahoma y Georgia, es ilegal tener a un burro durmiendo en la bañera pasadas las siete de la tarde. En Carolina del Sur, no se pueden tener caballos metidos ahí dentro. Y, en Arkansas, son los cocodrilos las especies prohibidas. En Minnessota, las bañeras no pueden tener patas. Y, en Pensilvania, te prohíben cantar mientras te estés dando un baño.

El género femenino, según estas leyes, no sale nada bien parado en la mayoría de los estados, ya que aún existen normas tan absurdas como la que prohíbe, en California, conducir a las mujeres si van en bata. En Florida, quedarte dormida bajo el calorcillo del secador en la peluquería te puede costar una multa y, en Michigan, las mujeres deben -en teoría- tener permiso de sus maridos para poder cortarse el pelo. En Vermont, lo mismo si quieren usar dentadura postiza. En Montana, si eres una mujer casada, no podrás ir de pesca sola los domingos. Y, si estás soltera, no podrás ir de pesca sola jamás. Pero es en Arkansas donde se llevan el premio a la mejor legislación machista, con una antigua ley que da permiso a los hombres a pegar a sus mujeres, siempre y cuando no sea más de una vez al mes.

El consumo de alcohol también ha sido apropiadamente regulado. En Massachussetts, hoy sede del famoso M.I.T y cuna de la ciencia, hace ya tiempo que decidieron prohibir dar cerveza a los pacientes en los hospitales y asegurarse de que los caramelos no tuvieran más de un 1% de alcohol. Hasta 2008, en Colorado no se podía comprar alcohol los domingos. En Texas, sigue terminantemente prohibida la Enciclopedia Británica por contener entre sus páginas la receta para hacer cerveza casera. Y, por supuesto, está más que legislada la peligrosa combinación entre la velocidad y el consumo de alcohol. En Nebraska, es ilegal pilotar un avión sin vas ebrio. Y, en Wyoming, no te dejan esquiar. En Hawaii, intentan evitar que te pases con la bebida prohibiéndote que tengas más de una copa delante, nada de pedir dos de golpe, a lo loco. Así no tendrán que prohibir surfear borracho.

Y, por supuesto, hay un sinfín de leyes absurdas relacionadas con el sexo. En Virginia, sólo se permiten las relaciones sexuales en postura del misionero y con las luces apagadas
En Florida, tener sexo con un puercoespín está penado. En Minnessota está prohibido dormir desnudo y en Tennessee prohíben hasta a los escolares darse la mano en el recinto del colegio. En los trenes de Wisconsin, no se pueden dar besos. Y en Iowa, los hombres con bigote tienen estrictamente prohibido besar a mujeres en público. Pero, si te queda bien el bigote, piénsatelo dos veces antes de afeitártelo, ya que –en tal caso- podrás besar, pero los besos no podrán durar más de 5 minutos…

Por cierto, quien avisa no es traidor: en Maine, después del 14 de enero te pueden multar si sigues con la decoración navideña. Yo que tú iba recogiendo…