Si has vivido en el extranjero, seguro que  alguna vez has pensado en estudiar a distancia para seguir formándote. Cuando hay una imposibilidad física de acudir a las aulas porque uno está viviendo en el fuera o porque constantemente está viajando, los estudios online son una opción habitual y útil para permitirnos realizar un curso en el centro, idioma y campo que escojamos.

Existen ya universidades y plataformas especializadas en la formación online y algunos centros tradicionales también están empezando a contar con su propia aula digital, dado que la demanda digital es cada vez mayor. Además del estudio de carreras universitarias o de másters, existen también algunos centros especializados que ofrecen cursos sobre sectores que de pronto tienen una alta demanda en el mercado laboral o relacionados con nuevas tendencias.

En el caso de Nuria Méndez, residente en Suiza desde 2010, hizo un curso de marketing online con Gate, un Programa de Jóvenes impulsado por la Dirección General de Migraciones del Gobierno de España, que ofrece cursos gratuitos online para españoles en el extranjero en sectores como el desarrollo para apps móviles, marketing y negocios o idiomas y turismo. “Tenía la obligación de responder a mi puesto de trabajo mejorando mis competencias”, comenta Nuria. “Necesitaba estar al día en mi sector y la mejor forma era hacerlo a distancia para poder compaginarlo con mi trabajo”, explica. Aunque en la teoría parezca una buena idea, todos sabemos que estudiar a distancia no es tan sencillo y requiere actitudes concretas por parte del alumno para conseguir superar el programa formativo y, sobre todo, aprovecharlo y disfrutarlo. Gracias (entre otros) al testimonio de Nuria, reunimos algunos trucos básicos para estudiar a distancia:

  1. Establecer una férrea rutina

Cuando no tenemos que ponernos el despertador para ir a clase y ningún profesor nos va a mirar con mala cara si llegamos tarde, la tentación a dejar el estudio “para luego” es muy grande. Por eso, cuando te propones estudiar a distancia, tienes que tener muy claro que la responsabilidad de marcarte unos horarios de estudio y seguirlos es totalmente tuya. Quítate las excusas, apaga el móvil, aléjate de la televisión y sigue los horarios que te has establecido para estudiar a raja tabla. Si empiezas a saltarte esta rutina acabarás por retrasar todo el proceso de estudio y luego te costará mucho más volver a coger el ritmo y recuperar el tiempo perdido.

  1. Buscar un ambiente idóneo

Aunque no lo parezca, el lugar de estudio es muy importante para que puedas concentrarte bien y sacarle el máximo partido a las horas que dediques a la formación a distancia. Busca un lugar tranquilo, bien iluminado -a ser posible con luz natural-, que esté ordenado y limpio y alejado de lugares como la cocina (para evitar la tentación de levantarte cada dos por tres con la excusa del café, el té o la galletita). Es mejor que el lugar de estudio no esté excesivamente cargado en cuanto a la decoración y los colores cálidos pueden ayudar más que los colores estridentes, que suelen generar más tensión. Si ya conoces tus distracciones y por ejemplo te es imposible estudiar en casa, aléjate de ellas y toma medidas: ¡a la biblioteca!

  1. Cuidarse y alimentar la satisfacción

Nuestros estados físico y mental son muy importantes para que el rendimiento a la hora del estudio sea el mayor posible. Dormir entre seis y ocho horas cada noche, tener unos horarios regulares y tomar un buen desayuno ya será un punto importante a nuestro favor. Cuidarte a ti mismo te hace sentir mejor, sentirte mejor te hace estar más animado y estudiar… y esto es un círculo que se retroalimenta. No hay que olvidar la postura que adoptamos a la hora de estudiar. Nada de ponerse con el ordenador estirado en el sofá, medio apoyado en la cama o totalmente encorvado en una silla o un taburete. Cuando estamos muchas horas sentados y con los brazos extendidos hacia delante sobre el ordenador es crucial tener una buena silla, mantener la espalada recta y pegada al respaldo y procurar no tensionar las cervicales. También es importante tomarse algunos momentos para descansar, levantarse de la silla y dar un pequeño paseo para destensar (ojo, destensar no es la excusa para perder tiempo de estudio). Piensa que cuantos más minutos vuelen y hayas desaprovechado para estudiar, más frustrado estarás. Así que alimenta el círculo de la satisfacción.

  1. Organización de apuntes

La educación a distancia muchas veces significa no tener libros o no poder tomar apuntes en clase. El material de estudio lo suele proporcionar la escuela o la universidad online, pero es muy importante cómo organizamos este material. Tener un orden y tenerlo todo clasificado puede facilitarnos mucho la vida, sea en tu escritorio físico o en el del ordenador. Otra opción que puede ayudar es imprimir los documentos de estudio que tengamos en versión digital. Leer y estudiar en la pantalla de un ordenador puede crear un efecto de dispersión mental y puede dificultar la concentración en el texto. A muchas personas les ayuda tener los apuntes en papel, donde poder subrayar a lo analógico. Además, tenerlos en papel a veces nos permite hacernos una idea visual y física de todo lo que tenemos que estudiar y de cuánto hemos avanzado o no en el proceso.

  1. Automotivación

Seguramente este punto es el más importante de todos. Cuando decidimos estudiar a distancia tenemos que recordar que la decisión es sólo nuestra y que no vamos a tener a nadie para obligarnos a hacerlo. Es cierto que con la educación a distancia suele haber un tutor que acompaña y supervisa de manera virtual al alumno, pero el autoaprendizaje y sobre todo la automotivación son esenciales para el éxito del estudio. Es aconsejable, sobre todo cuando los ánimos desfallezcan más, recordarse a uno mismo por qué estás realizando estos estudios, cuáles son tus metas y lo que vas a alcanzar con todo tu esfuerzo. De esta manera se te recargarán las pilas cada vez que tengas la tentación de tirar la toalla.