Cuando vives en otro país, quieres aprovechar cualquier oportunidad para sumergirte en la cultura y sociedad que te han acogido. Por eso, conocer y hacer amistad con las personas locales o de otros países que no sean el tuyo es muy enriquecedor y se convierte en uno de tus principales objetivos. De todas formas, tenemos igualmente amigos, compañeros de trabajo o piso, o simples conocidos que son compatriotas nuestros viviendo una aventura similar como emigrantes y con los que organizamos quedadas para conocernos y mantener el contacto. ¿Por qué no debemos criminalizar estas quedadas? ¿Por qué son positivas?

En nuestra ciudad de acogida siempre está el típico que organiza todos los saraos, con cualquier pretexto: paella, fiesta española o de disfraces, concurso de tortillas, bienvenidas y despedidas del enorme grupo de becarios ICEX… Fiestas a la que -por cierto- se acaban sumando variadas nacionalidades con gusto
Además de estos animadores que arrastran a todo el colectivo, también hay grupos y eventos de Facebook, eventos oficiales (tipo Embajada e Instituto Cervantes) y también algunas plataformas que -al reunir a los emigrantes- son un punto de encuentro. Entre ellas, destaca Expat.com, la que es probablemente la mayor red de emigrantes y que funciona como un foro: entre ellos se ayudan, comparten experiencias, información… y también planes de ocio.

 

“Los que vivimos fuera sabemos que conlleva dificultades. Además del posible aislamiento, siempre acecha la tristeza por estar lejos de tu país. Expat.com es la red social hecha por y para expatriados donde intercambiar información útil, experiencias y opciones de ocio, con otras personas que se encuentran en tu misma situación”, indica Julien Faliu, director ejecutivo y fundador de esta web. “Este año, hemos decidido poner el acento en la sección de eventos, animando a los miembros a publicar sus propuesta de ocio y compartirlas con el resto. En paralelo, estamos estableciendo colaboraciones con instituciones, asociaciones y centros socio-culturales para que publiquen también sus actividades y diversificar así los planes lúdicos a disposición de los expats”, explica. El objetivo es “mejorar la calidad de vida de los que viven fuera, facilitar su integración y estrechar los lazos con otros expatriados de la misma comunidad lingüística”, justifica Faliu.

Por su parte, Julia Rionda, encargada de Comunicación del Centro Cultural de España en Santo Domingo, explica que además de informar de los eventos que impulsan desde su web, cada vez más intenta llegar a los emigrantes a través de las redes sociales y foros como Expat.com que concentran a esta comunidad. Julia, de 28 años, considera que este tipo de citas “ayudan a los recién llegados a conocer gente, hacer nuevas amistades y pasar un tiempo de ocio de calidad”.

Incluso se organizan eventos online como los que proponen desde Mundo Spanish y CEXT (ciudadanía exterior): webinars (conferencias web) en los que los españoles pueden recibir formación y experiencia. Aunque, en general, lo que se busca cuando se está fuera es contacto físico. Lo saben bien en AUssieYouTOO, empresa que orienta a españoles para estudiar en Australia, porque aparte de eso les ayudan a integrarse y hacerse a la nueva ciudad entre otras cosas gracias a las quedadas que organizan -gratuitas y abiertas a todo el mundo-. “Se trata de eventos sociales, culturales y profesionales con el fin de que la comunidad siga creciendo y que los estudiantes y expatriados encuentren espacios para relacionarse, hacer networking y apoyarse mutuamente”, explica Marta Caparrós, directora y fundadora de AussieYouTOO. Son desde encuentros informales, barbacoas de fin de semana hasta incluso viajes que se organizan desde grupos de Facebook y también se comparten en Expat.com. “La gente que asiste a estos eventos aprecia mucho sentirse parte de una comunidad. Muchas veces, consiguen oportunidades laborales o encuentran personas para compartir un piso”, añade.

Esta visión la comparte también Rock sin subtítulos, que organizan conciertos de música española en salas de diferentes ciudades inglesas. Su fundador, Fran García, ya nos explicó en una entrevista que a veces se necesita hacer piña y transportarse a casa por una noche. 

Una foto publicada por Rock Sin Subtítulos™ (@rocksinuk) el

¿Pero es recomendable quedar con compatriotas? Para Joel Vilarrubla, psicólogo en Psicocloud, en muchos casos sí: “Las motivaciones de cada uno suelen ser distintas. Algunas personas tienen la necesidad de formar parte de una comunidad, otras compartir dificultades o incluso las bondades de su nueva casa, y también la nostalgia de los recuerdos, comida típica, etc. Hay quien simplemente se apunta para hacer nuevas amistades, ya sea porque les cuesta hacerlo en los círculos por los que se mueven (trabajo, gimnasio…) o por la lengua. También tenemos la necesidad de compartir esas tradiciones que hemos interiorizado desde bien pequeños y que queremos perpetuar y que en el país de acogida no se hacen. Como por ejemplo comer panellets el día de Todos los Santos, celebrar Sant Jordi o compartir los distintos platos que cada región tiene el Jueves Lardero”.

Joel, como psicólogo en el extranjero, sobre todo ha tratado a personas que necesitaban ampliar su círculo de amistades. Para ellos, “asistir a este tipo de quedadas les ha ayudado a hacer más actividades, salir más de casa y conocer gente con quien comparten algunas cosas que aparentemente no son muy importantes, como la cultura. En este ambiente, por ejemplo, ser gracioso es más fácil porque se rompe la barrera lingüística”, explica. En el otro extremo están aquellos emigrantes que inconscientemente rechazan esta idea de quedar con compatriotas, para evitar formar parte de lo que desde un punto de vista extremo acabaría siendo un gueto. “Algunos pueden rechazar esta idea porque creen que si quedaran con expats no podrían mejorar con la nueva lengua que están aprendiendo o profundizar en la cultura. Supongo que lo ideal, como muchas veces, es un término medio”, considera el experto.