Historias de desamor expatriado hay de todos los tipos: personas que lo dejaron viviendo en la misma ciudad en el extranjero, otras que rompieron una relación a distancia, parejas que se conocieron como emigrantes, otras que empezaron estando en España y se mudaron juntas… Pero hemos detectado un rasgo común a todas estas rupturas en el extranjero: aunque aparentemente superarlas debería ser igual de duro (o no) que en la localidad de origen, no es así. Estando fuera el reto es mayor y atravesar una separación sentimental pone a prueba al emigrado y a su proyecto.

En general, la ruptura acentúa las circunstancias propias del emigrado (la distancia, la soledad…) y se suma a las fases típicas de la separación (rabia, tristeza, obsesión…), por lo que hace que la combinación produzca una mayor vulnerabilidad. Hemos hablado con cuatro testimonios que nos han explicado sus experiencias y con una experta, también expatriada, que nos da algunas claves para entender el proceso y llevarlo mejor.

Todos ellos destacan la soledad y la sensación de estar perdidos en su ciudad de acogida, ya que uno de los pocos pilares que tienen como emigrados, se derrumba

¿Cómo sería una ruptura en España? Pues probablemente tus amigos te dirían que pasaras página, otros te cogerían el móvil y te abrirían un perfil en Tinder, tu amigo del alma te diría sin paños calientes que abrieras los ojos porque se ha ido con otro, tu familia te exigiría un poco menos esos días… No, evidentemente no sería fácil, pero tu entorno, tu trabajo, tu familia y tus colegas amortiguarían bastante la caída. Y la harían limpia y seca. Pero en el extranjero… fácilmente tendrás que cuidarte algo más.

 

Testimonio 1, Cristina:

“Lo dejamos estando yo fuera y él en España. No entendía qué nos había ocurrido como pareja y no lo quería aceptar. Esperaba sus emails, sus mensajes, le buscaba en Facebook para ver si había publicado algo (por suerte todavía no existía WhatsApp)… Yo creo que estando fuera te enganchas más a tu pareja, porque no tienes tantos puntos de apoyo. Y por eso dejarlo fue durísimo. Cuando se está fuera se idealiza todo lo que tenías en el pasado: tu ciudad, tu familia, tus amigos, tus lugares… Y con tu ex, pasa lo mismo: te recreas en el día que os volveréis a ver, alimentas las esperanzas. En el fondo, pensaba que la distancia había acelerado la ruptura y que no pudimos solucionar nuestros problemas cara a cara y tranquilamente.

De pronto me sentí vulnerable, como si el éxito de mi experiencia en el extranjero ya no dependiera sólo de mí porque mi ex me dejó echa polvo y perdí el control de mis planes
 Además, mi ex estaba en mi ciudad de origen… y tenía la sensación de que se estaba apropiando de una vida que me (nos) pertenecía; que me había dejado al margen. Porque en el fondo me imaginaba nuestra futura vida allí con él. Y viviendo fuera, que te quiten ese plan de futuro, te deja como en caída libre. Si pudiera cambiar algo, creo que elegiría haberme apoyado más en los míos para que me guiaran y me dieran un bofetón por Skype para que me olvidara de él, porque yo andaba como con la vista nublada. Acabé volviendo a casa porque no lo superé y necesitaba estar en casa y encontrar mi camino de nuevo. Con el tiempo, aprendí a ‘perdonarme’ que se torciera mi proyecto profesional y personal y llegaron nuevas oportunidades. Nunca he aprendido tanto como en esa época”.

 

Testimonio 2, Diana:

“Una ruptura en el extranjero es muy difícil de llevar y más si eres una persona que le sabe mal molestar a la gente para contarles que tú estás mal. Yo personalmente lo llevé fatal porque me volqué mucho en mi novio y estaba completamente enamorada. Lo conocí en mi país de acogida y al dejarlo me sentí muy sola. Sentí la soledad, algo muy difícil de llevar. Estaba en un país en el cual no tenía amigos ‘reales’, ni familia; todas las relaciones eran pasajeras salvo una o dos amigas del alma que sabía que me llevaría. Cogí una depresión muy grande porque pensé que no podría superarlo. Creía que tendría que dejar el trabajo y el país porque no era capaz de vivir ahí sin él. Al principio me presenté a ofertas de empleo en otros países para irme, ya que todo me recordaba a él. Pero al cabo de unas semanas me di cuenta que no quería tirar a la basura todo lo que había creado -básicamente mi carrera profesional- por alguien que no me deseaba.

Sentí tanto dolor que empecé a fumar mucho y a comer poco y eso hizo que estuviera más débil y más nerviosa, y que en general me encontrara peor. Pasé de no fumar nada, a fumar casi dos paquetes al día. Lo que me ayudó a superarlo fue mi trabajo y el deporte. Me volqué 24/7 en el trabajo y eso hizo que pudiera tirar hacia adelante. Sin el trabajo, seguramente hubiera acabado por abandonar. Pero por suerte adoro lo que hago y eso me dio los ánimos que necesitaba para salir del agujero negro y poder continuar.

Si tuviera que cambiar algo, cambiaría el haber llorado tanto por algo que no vale la pena. De ello aprendes que no vale la pena llorar ni hundirse por algo que sabes que no ha de ser para ti. Tienes que tener la cabeza fría y tirar mucho de los amigos. Ese fue justamente mi gran error: yo hice todo lo contrario, y me alejé de la familia y amigos. 

Creo que es mucho más difícil superarlo estando en el extranjero que en casa, porque cuando estás en tu país tienes a tu grupo de amigos/as y familia… y al fin y al cabo sólo cortas con tu novio y su círculo. En cambio, cuando estás en el extranjero todo es el mismo grupo. Cuando corté con él todo me recordaba a nuestra historia y necesitaba alejarme
 Pero por no tener nadie en quien apoyarme entré en un bucle y cada vez estaba peor. Hasta que reaccioné. Ahora puedo decir que todo ese proceso me ayudó a crecer como persona en muchos aspectos de la vida.

 

Testimonio 3, Alberto:

“Cada vez que vivo una ruptura y me pasa algo así, me cojo un avión y me sirve para empezar de cero. Porque cuando llego al país que elijo, tengo tantas cosas que hacer que no tengo tiempo de ponerme a pensar en rupturas, y cuando vuelvo a España, lo mismo. En ese sentido para mí el avión es muy terapéutico, me ayuda bastante a pasar página de todo y representa una nueva etapa y nuevas oportunidades. Cuando pienso que cambio de escenario, cambio de personajes. Eso es bueno y malo, porque sé cómo estar mejor pero sé que puede implicar un sacrificio de mi proyecto personal y profesional. Sé que las relaciones sentimentales pueden cambiar mis planes, pero no lo digo acomplejado. Sí que me apoyo en mis amigos para superarlo, pero la verdad es que a mis amigos los tengo desperdigados por el mundo, así que mis amigos más cercanos son los virtuales”.

 

Testimonio 4, Patricia:

Yo fui al extranjero a trabajar y desarrollarme profesionalmente. Lo dejé todo, mi trabajo etc. Al mes de llegar a mi nueva ciudad, me enamoré como una loca de un tío dominante. Nos enamoramos y pasábamos todo el día juntos. La relación fue mucho más rápida de lo normal: al no estar en mi ciudad de origen, con mi familia y amigos cerca, tenía mucha libertad y estábamos todo el día juntos. Incluso vino a España y conoció a mi familia. Allí hice algunas amistades, pero como conocí a mi novio al poco de mi llegada, no di oportunidad a que se afianzaran. La relación me absorbía mucho. Era muy obsesivo, pero claro, es ahora cuando veo que no era normal y que no es lo que quiero. En ese momento estaba atrapada. En general, pensamos que solos podemos hacerlo todo. Pero hay que hacer mucho caso a los amigos, acudir a ellos y que no te dejen solo. Estuvimos cinco meses dejándolo y volviendo, hasta que llegó a un límite y fueron mis amigos quienes literalmente me compraron un billete de avión de vuelta a casa y me ayudaron a empaquetar mis cosas. También mi madre, que me oyó la voz por teléfono y me dijo que volviera. Yo no era yo; no era capaz de hacer nada. De hecho rompí con mi novio sin realmente querer hacerlo, porque aunque su personalidad no casaba con lo que yo esperaba de la relación, estaba ciega de amor. Los amigos de allí se portaron muy bien, me sentí muy apoyada y por eso animo a los amigos del expatriado a que tomen protagonismo en estas situaciones ya que su intervención es clave y no tiene a nadie más. Tengo claro que esto en mi casa no me habría pasado, porque no me habría volcado tanto en esa persona, y la familia y mis amigos me habrían parado. Fue una historia de amor que me cortó todos los planes que tenía. Un proceso de ruptura tan arduo lo puedes ver como un fracaso o debilidad, pero también puedes aprender mucho sobre tus límites. Ahora me da vergüenza cuando me preguntan por qué he vuelto y contestar que estuve en una relación tan tóxica que lo monopolizó todo, incluso me experiencia allí. Porque la gente no sabe que vivir etapas complicadas de las relaciones y superar rupturas es mucho más difícil estando solo en el extranjero. Por eso simplemente digo que no me adapté a la ciudad.

 

Opinión experta

Vanesa González, emigrada y coach especializada en expatriados bajo la marca NanaCotton, considera que “para afrontar una separación hay tantas respuestas como personas”. Pero en general se comparten algunas penas. La experta afirma que “en una expatriación, tanto lo bueno como lo malo se vive muy intensamente”, y por lo tanto una separación es más dura porque “estar fuera de tu entorno, afecta”.

“Las fases de tristeza y rabia son necesarias y hay que respetar los tiempos de cada uno, pero se tiene que hacer ‘clic’ y progresar a la fase de remontar. Quedarse encerrado no ayuda y la bola se hace enorme. Estar enamorado hace que no veas más allá, pero tenemos que evitar caer en la obsesión”. Ya lo decía Jules Verne: “Es una gran desgracia estar solo, mis amigos, y debe ser creído que la soledad puede destruir rápidamente la razón”.

¿Y en quién nos apoyamos? “El equilibrio perfecto es apoyarte en las personas de toda la vida y otras que te den aire fresco. Especialmente si compartías la mayoría de tus amigos con tu pareja, la solución pasa por buscarte tu propio círculo social. Hay que forzarse en hacer cosas nuevas. Hay gente que ni siquiera sabe cuáles son sus hobbies porque ha perdido sus aficiones personales y sólo hacía vida de pareja. Es un momento espectacular para la reinvención y el cambio”

 

*Los nombres de los testimonios de este reportaje se han falseado para preservar su identidad