Desde hace unas semanas Alemania  está siendo víctima de varios sucesos que mantienen a la población en vilo.

1. Würzburgo, 18 de julio. Un joven de 17 años fue abatido por la policía tras herir a cinco personas, cuatro de ellas de una familia originaria de Hong Kong, con un hacha y un cuchillo en un tren regional en Würzburgo, en el sur de Alemania. Hacía un año que el joven había llegado a Passau (Baviera) y se había registrado como solicitante de asilo afgano, aunque no llevaba pasaporte. El joven se reconoció como miembro del grupo terrorista Estado Islámico (EI).

2. Munich, 22 de julio. Sólo cuatro días más tarde, el pánico se apoderó del país tras el tiroteo en el centro comercial Olympia en Múnich que terminó con 9 víctimas mortales, cinco de ellas menores de edad. El autor de los disparos, un joven de germano-iraní de 18 años identificado como David S., no tenía antecedentes penales y se suicidó tras el ataque. Según la investigación policial, se trataba de un estudiante interesado por las matanzas y que presuntamente había sufrido episodios depresivos.

A pesar de que finalmente no se encontró ninguna evidencia que relacionara este hecho con la organización terrorista EI, las primeras horas tras el tiroteo fueron muy confusas y no se descartó esa hipótesis. Por este motivo, se evacuó la principal estación de trenes y se suspendió la red de transporte público.

“Todo el mundo corrió para meterse en casa y la gente abrió las puertas a cualquiera que estuviera lejos de la suya y que no pudiera volver, ya que el metro se cerró de golpe”, cuenta Josep Maria Ortells, un joven barcelonés residente en Munich desde hace 8 años. “Todo el mundo trataba de llegar a casa lo antes posible, por lo que las calles se fueron quedando vacías”, explica.

Igualmente, se pidió a las ciudadanos que no salieran de sus casas, que no publicara imágenes de la acción policial en las redes sociales y que se mantuvieran informados de la última hora con la radio y la televisión. “En ese momento llegó a casa la hermana de mi novia, totalmente pálida porque ella misma estuvo en el centro comercial pero se fue media hora antes del tiroteo. Se dio cuenta que le había ido por poco y se quedó en estado de choque”, cuenta Ortells. “Recuerdo que todos estábamos enganchados al móvil, llamando y escribiendo a los amigos y a la familia… es una sensación muy extraña, muchos nervios y confusión por no saber qué está pasando”, relata Ortells.

3. Ansbach, 24 julio. El Estado Federado de Baviera seguía de duelo el domingo 24 de julio cuando un joven sirio de 27 años al que le fue negado asilo, hizo explotar una bomba en las alrededores del festival de música de la localidad de Ansbach, al sur de Nuremberg, en el que se congregaban cerca de 2.500 personas. El autor de la detonación, que murió en el acto e hirió a otras 15 personas, llegó a Alemania dos años atrás y presentó una solicitud de asilo, que le fue denegada hace un año. No obstante, fue autorizado a permanecer en el país debido al conflicto en Siria y, desde entonces, vivía en un albergue de Ansbach. El solicitante de asilo había intentado suicidarse en dos ocasiones y fue internado en un hospital psiquiátrico.

El Estado Islámico reivindicó las acciones de Ansbach y Wurzburgo. La organización terrorista ha puesto a Alemania en su punto de mira y -desde hace meses- lleva planeando ataques en el territorio. En este sentido, hay que recordar que el pasado mes de mayo las autoridades alemanas detuvieron a tres presuntos miembros del EI en Renania del Norte-Westfalia, Brandeburgo y Baden-Württemberg, que planeaban un atentado en el centro histórico de Düsseldorf. Igualmente, en febrero, la policía desmanteló una presunta célula terrorista en Berlín, Renania del Norte-Westfalia y Baja Sajonia, que planeaba un atentado en la capital alemana.

Merkel defiende su política de acogida

La canciller alemana, Angela Merkel, se dirigió el pasado jueves a la población en un mensaje a la nación, tras los últimos acontecimientos que han golpeado al país y que tienen atemorizados a sus habitantes. Esta intervención, que fue retransmitida en directo por la televisión, se enmarca en la  conferencia de prensa que ofrece anualmente en Berlín pero que esta vez adelantó con motivo de los últimos sucesos.

Merkel aseguró que el país está “en guerra contra el Estado Islámico” y en ningún caso está “en ninguna guerra contra el islam”. Consideró que los autores de los atentados se “burlaron” de su país de acogida, así como de los miles de refugiados que viven en él y de los voluntarios que los atienden.

Durante la intervención, que duró 90 minutos, Merkel apenas mencionó el estado de ánimo del país, en el que se ha reactivado el debate sobre la situación de los refugiados en Alemania. “Vamos a conseguirlo”, dijo la canciller, repitiendo las palabras que pronunció hace once meses y con las que recibió un aluvión de críticas. Aunque matizó que nunca dijo que fuera a ser tarea fácil, se mostró convencida de que el país superará la “prueba de fuego histórica” a la que tiene que hacer frente.

Sin duda, este estado de ánimo también afecta a los miles de españoles que viven en Alemania, quienes ahora se hacen preguntas sobre la seguridad, así como de la integración y respeto por los inmigrantes.

Según el análisis que hacen algunos expertos en Berlín, en general se teme ahora el auge de la extrema derecha como respuesta a los ataques terroristas, y el efecto rebote que puede tener en todos los refugiados e inmigrantes. A este contexto, se le suma el debate abierto por el Brexit, sobre si los inmigrantes deben tener igual acceso a las ayudas sociales que los que tienen pasaporte del país

“Desde hace un año Alemania está totalmente polarizada y parece que los que llevan un año manifestándose y expresando su descontento por la entrada de un millón de refugiados estuvieran esperando que pasara esto. Tienes la sensación de que aquí es se está gestando algo que sólo se necesita una chispa para explotar. Espero equivocarme. Múnich es una ciudad muy abierta y da miedo imaginarse que eso pueda cambiar pronto”, se lamenta el joven Ortells.

Ayer domingo, se llevó a cabo un homenaje en la ciudad para rendir tributo a las víctimas mortales del tiroteo en el centro comercial. Cientos de personas participaron en el acto, entre ellos la canciller alemana, Ángela Merkel, y el presidente del gobierno, Joaquim Gauck.