Disfruta de una segunda etapa en Alemania, ahora en la ciudad Hannover. Su propia experiencia buscando trabajo le llevó a poner en marcha un proyecto de asesoramiento profesional para españoles en Alemania porque -¡atención!- no es tan fácil. Dice que en Alemania hay más puestos de trabajo pero que la desconocimiento de cómo funciona el mercado laboral, las entrevistas de trabajo, los currículums etcétera etcétera hace que muchos se pierdan por el camino o den un largo rodeo para llegar. Lo suyo es ayudar. Lamenta ver a tantos españoles con talento que no están trabajando de lo suyo y da consejos para -al menos- intentarlo con estrategia.

 

R: Mi primera experiencia en Alemania fue en 2009, con una multinacional (Panasonic). Me organizaron todo… ¡estupendo!.

¡Genial!

R: El caso es que decidí volver a España y estuve trabajando. Pero luego me di cuenta que no era para mí, que echaba de menos Alemania y su forma de trabajar. Decidí dejarlo y volver, aunque esta vez completamente a la aventura. Y en este caso me di cuenta de que la llegada no es tan fácil, venir sin contrato de trabajo te da otra condición; no eres expatriada y es más complicado entrar en el mercado laboral. A a raíz de eso monté mi proyecto.

¡”Lánzate”!

R: Sí. Es una especie de plataforma donde damos ayuda a los recién llegados para buscar trabajo en Alemania. Nació del blog que empecé como un hobby, y también para tener la cabeza ocupada mientras buscaba trabajo y estudiaba alemán. A partir de eso se abrió una oportunidad y el proyecto tomó forma con el patronato de empresas del estado de Niedersachsen (Baja Sajonia).

¿Por qué hubo un punto en común?

R: El patronato, aprovechando su red empresarial, tiene muchos programas de recolocación, entre ellos de trabajadores españoles en Alemania. Paralelamente, el patronato tiene contratos con el Ministerio alemán de Trabajo para ofrecer formaciones, y mi plataforma encajó en este ámbito.

¿Por qué los españoles necesitan ayuda para ir a trabajar a Alemania?

R: Llegan muchos españoles y en su mayoría muy desinformados. El idioma y las diferencias culturales (más de las que parecen) dificultan la entrada en el mercado laboral. Damos formaciones gratuitas y de pago en convalidación de títulos (sobre todo sector sanitario y educacional), en preparación de currículums y cartas de motivación (son muy importantes), preparación de entrevistas de trabajo, búsqueda de empleo y documentación de trabajo, rondas de preguntas en charlas online…

Llegan sin los deberes hechos…

R: Entendemos que la formación no tiene que darse únicamente cuando llegan a Alemania, lo interesante es hacerlo antes: ir a las universidades o a los centros de formación o búsqueda de empleo para explicar cómo funciona el mercado de trabajo, y conseguir que la gente llegue informada y entienda qué es necesario y cuándo es el momento oportuno para instalarse en el país. Así, muchos problemas que luego surgen en el día a día ya se habrán solucionado antes de llegar.

¿En Alemania hay trabajo?

R: Yo creo que sí, las oportunidades en Alemania son superiores a las que tiene hoy cualquier licenciado en España. Pero hay que entender cómo funciona el mercado de trabajo alemán. Salir de la carrera y encontrar trabajo en una gran empresa lo consigue sólo una minoría.

¿Qué aconsejas?

R: Empieza a estudiar alemán antes de venirte: ahórrate unos meses en casa iniciándote el idioma y después vente. Así no llegas de cero.

¿Qué más?

R: Berlín es fantástico: la farándula, el ocio… Pero quizás al principio no hay que enfocarse sólo en grandes ciudades porque no tienen tanta necesidad de personal y valorar otras zonas como el sur de Alemania y ciudades que quizás no son tan atractivas de primeras. Yo lo que digo siempre: encuentra un trabajo y entra en el mercado laboral, quédate unos dos o tres años, coge un pelín de experiencia, aprende el alemán de tu jerga y después… ya te cambiarás a una gran ciudad. Es importante diseñar la estrategia de llegada al país. Es mejor venir informado, ir a tiro fijo y no estar a la aventura.

¿Qué más?

R: Los puestos en multinacionales no son tantos, lo más normal es trabajar en una mediana empresa. Y para una persona con poca experiencia, lo mejor para empezar es de prácticas.

¡Obvio! ¿O no tanto?

R: En el año 2011-2012, el Gobierno alemán hizo una llamada general en busca de mano de obra y ese mensaje llegó a España como una ilusión o una salida, y sí que es cierto que hay puestos de trabajo pero hay que leer la letra pequeña.

¿Cuál es el típico error?

R: Hay que saber presentarse a una entrevista de trabajo. Hay muchas diferencias culturales. ¿Cosas importantes? Dar un discurso muy positivo, transmitir mucha ilusión y muchas ganas de trabajar, y ser muy claro y honesto en las razones. Un ejemplo: hay mucha gente que se viene a Alemania porque tiene pareja alemana o porque su pareja está trabajando en el país pero, en cambio, en la entrevista de trabajo no lo cuentan. ¡Ese en realidad es un dato importantísimo porque la empresa ya sabe que te vas a quedar y que quieres echar raíces aquí!.

¿Un truco para afrontar mejor las entrevistas?

R: Céntrate en las competencias técnicas de uno mismo. Está claro que para la mayoría el idioma es un hándicap y en ese aspecto no podremos competir con un nativo, así que yo intento presentarme como candidata con competencias técnicas y mostrar interés en seguir aprendiendo alemán.

¿Qué porcentaje de éxito se suele tener en las solicitudes de empleo?

R: El tema es que si tu perfil no se adapta al 80% de la oferta descrita, directamente no apliques. Eso mucha gente española no acaba de entenderlo porque piensa que ya aprenderá lo que no sepa. ¡No! No pierdas el tiempo en ofertas que no se ajustan. Enfócate en las ofertas que se adaptan a tu perfil y esfuérzate en ellas. Un ejemplo de esto es el caso de una chica licenciada en químicas que se presentó a un puesto de laboratorio reservado para formación profesional, porque necesitaba empezar a trabajar. Pero no tuvo en cuenta que en Alemania jamás van a aceptar en un puesto de FP a una persona con una formación superior.

¿Tu has hecho muchas entrevistas?

R: Yo me veía imposibilitada para presentarme a entrevistas por temas idiomáticos.  Me di cuenta de que si yo, que ya conocía el mercado y sabía un poco el idioma, tenía dificultades… habría gente que tendría muchos más.

Esto de pagar a un profesional para que te asesore para buscar trabajo en el extranjero… ¿no suena muy yanqui para un español?

R: Yo personalmente creo que la expatriación se debe profesionalizar. La gente está muy desorientada, hay información pero muy dispersa. Pero es cierto que la mentalidad española no tiene la conciencia de pagar por orientación laboral. Pensamos que es un servicio que no necesitamos, porque es muy fácil y todos podemos saberlo. Los españoles no lo ven importante hasta que se dan de bruces con la realidad  y piensan: “Algo pasa cuando llevo un año buscando trabajo y no encuentro”.

Entonces, ¿es viable tu proyecto?

R: El perfil de gente que nos llega son desempleados que no puede pagar un servicio de consultoria. La pregunta es: ¿todos los proyectos tienen que ser rentables? Hay proyectos que a lo mejor son necesarios socialmente.

¿Vuestro trabajo debería financiarse con apoyo de instituciones públicas?

R: Intentamos buscar subvenciones de instituciones españolas y alemanas pero la cosa no salió como esperábamos. Sería una pena cerrar una plataforma que funciona y que está dando un servicio profesional, necesario y real.

 ¿Y más allá del trabajo?

Un grupo de amigos y profesionales hispanos, todos recién llegados, no sabíamos qué hacer en la ciudad porque no hay mucha información de ocio sobre Hannover, así que decidimos montar un magazín online: Azúcar & Kalt. Además de como guía de ocio, veo que sirve porque hay mucha gente inquieta, con ganas de dedicarse a su profesión a pesar de que están trabajando de otra cosa, y creo que esta web puede ser también un escaparate profesional para los que colaboramos en ella. Tenemos a gente con conocimientos en fotografía, vídeo, marketing, comunicación, periodismo…

¿Lo tuyo es ayudar! Porque ambos proyectos tienen esa vocación…

R: Sí. Esta revista la veo como un hobby. Creo que nos puede ayudar a retomar la ilusión por nuestra profesión, por aquello para lo que hemos estudiado, aunque no ganemos dinero con ello.

Claro. Hay que seguir evolucionando.

Personalmente, ya he superado la primera fase de tener amigos hispanos, alemanes… Pero he llegado a un punto en que además necesito compartir aficiones o ilusiones.