Están de moda y nos traen muy buenos recuerdos. Las ‘calçotades’ han llegado a Londres, pues ya son dos los restaurantes -Brindisa y Alquimia- que durante los meses de febrero y marzo traen la tradición catalana a la capital inglesa.

Los fines de semana, estos restaurantes ofrecen un menú especial  que incluye lo clásico: ‘calçots’, salsa romesco y carne a la parrilla. La mejor receta para sobrevivir al invierno frío y gris de Reino Unido y una buena excusa para reunirte con amigos y disfrutar de una tradición aun estando lejos de casa.

Tanto el jefe de cocina de Casa Brindisa, Leo Rivera, como el chef de Alquimia, José Segura, tienen raíces catalanas y son los responsables de llevar sus costumbres culinarias al corazón de Londres. Leo ha crecido comiendo ‘calçots’, ya que su familia los cultivaba en una masía entre Manresa y Montserrat. Para él, la tradición conlleva tirar la cabeza hacia atrás y comerte el ‘calçot’ entero, manchándote mucho y acabando con las manos pringadas de romesco y cenizas. Esto es lo que hace que esta tradición sea tan especial y, como añade José Segura, “se convierte en una fiesta”.

Pero los ‘calçots’ son sólo el entrante antes de una gran parrillada de butifarra catalana, chistorra y tocino acompañada de judías blancas. Y por si fuera poco, de postre sirven ¡crema catalana! Todo un festín que, según ellos, está teniendo muy buena acogida tanto entre extranjeros como locales.

Además, si resulta que sale el sol y quieres hacer una calçotada en tu jardín (o terraza) con amigos, cuenta la leyenda que el famoso verdulero londinense Tony Booth vende ‘calçots’ de Valls los viernes y los sábados en su parada de Tower Bridge. Pero no es el único que ofrece productos típicos: varios comercios de Londres ponen a disposición del nostálgico productos como Cola-Cao, embutidos, conservas… para poder darnos un homenaje y queremos sentirnos como en casa.

Y es que las quedadas (moderadas) con nuestros paisanos  en el extranjero no se deben despreciar: siempre que no se caiga en el gueto tienen muchas ventajas, como el apoyo y la ayuda que se ofrece, las amistades, los contactos profesionales y por supuesto compartir tradiciones interiorizadas desde pequeños. Paola Pascual, desde Vietnam, ya expresó que es importante destruir prejuicios sobre las quedadas de españoles en el extranjero.