La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, ha anunciado recientemente que se permitirá la entrada de ciudadanos de la UE a Reino Unido hasta las próximas elecciones en 2020. Una vez el país salga oficialmente de la UE en 2019, habrá una fase de implementación de los nuevos sistemas de control de fronteras y de comercio, durante la cual se permitirá la entrada de ciudadanos europeos.

“Una vez tengamos un acuerdo […] será necesario un periodo de adaptación para las empresas y gobiernos”, aseguraba May, pero reiteraba que Reino Unido tendría el control completo de sus fronteras e inmigración.

Mientras tanto, aquellos ciudadanos europeos que ya residen y/o trabajan en Reino Unido pueden asegurar su permanencia en el país (o incrementar sus posibilidades para asegurarla) tras el Brexit de las siguientes maneras:

  • Solicitando un Certificado de Registro EEA (si llevas menos de 5 años en el país o llevarás 5 años en el momento que el país salga de la UE) – este certificado demuestra el derecho a residir y trabajar en el Reino Unido
  • Solicitando la Residencia Permanente (si llevas 5 años o más en el país)
  • Solicitando la nacionalidad Británica (si llevas al menos 1 año registrado como Residente Permanente)

A pesar de que el tono de Theresa May ante el debate de la inmigración parece más relajado y flexible, la primera ministra sigue teniendo presiones de aquellos que hicieron campaña a favor del Brexit. Paul Blomfield, ministro del partido Laborista, reaccionaba a las declaraciones de May de la siguiente manera: “Ha pasado tan solo una semana desde que la primera ministra activó el Artículo 50 y parece que cada día que pasa trae una nueva promesa rota. Tienen que explicar cuál será el acuerdo durante la transición para evitar que la economía se caiga por un precipicio sin ningún acuerdo en dos años”.

Tras la activación del Artículo 50, la libra esterlina ha subido con respecto al euro. El 29 de marzo el cambio estaba en alrededor de 1.145 euros por libra y cinco días más tarde se mantiene  en 1.17.