La campaña de divorcio de Reino Unido con la Unión Europea tuvo como principal foco de atención la inmigración. Aquellos a favor del Brexit estaban de acuerdo en una cosa: “los inmigrantes de Europa nos quitan el trabajo”. Pues bien, han conseguido lo que querían. Tras la victoria del Brexit el pasado 23 de junio, el número de trabajadores de la UE que ha ingresado en el país se ha reducido de manera drástica.

La Oficina Nacional de Estadísticas de Reino Unido ha anunciado que el crecimiento de trabajadores de la UE se ha reducido de manera significativa desde el referéndum. En los tres meses tras la votación, el total de trabajadores de la UE se situaba en 30.000, una reducción a la mitad en comparación con los 60.000 que se registraban en los meses previos al referéndum. Y hay que tener en cuenta que Reino Unido y, en concreto Londres, es el primer destino de los españoles que emigran.

El Instituto de Personal y Desarrollo (CIPD por sus siglas en inglés) ha llevado a cabo una encuesta en la que ha descubierto que uno de cada cuatro responsables de contratación cree que los trabajadores de la UE están considerando dejar su trabajo y posiblemente el Reino Unido en 2017. Según el CIPD, tanto la industria alimentaria y agrícola, como los sectores de restauración, turismo y el sector público van a sufrir las consecuencias de este éxodo de europeos.

Visión desde dentro

Pero, ¿qué piensan los españoles que viven en Reino Unido sobre este éxodo y su futuro en el país tras el Brexit? Hablamos con algunos de ellos para ver cómo se vive en primera persona.

  • Fabrizio Tisci lleva 9 años en Reino Unido y trabaja en marketing digital. Para Tisci, la noticia de la bajada de trabajadores de la UE entrando al país “no es de extrañar”, asegura.  “La gente que viene a Londres lo hace por trabajo; necesitan una estabilidad económica y el Brexit ha puesto todo patas arriba. La incertidumbre de qué pasaría con sus trabajos o sus familias sin duda tendrá un efecto de rechazo, así como la oleada de ataques racistas que han sufrido varios colectivos extranjeros en el Reino Unido. Esto hace que uno se lo piense dos veces antes de emigrar a Reino Unido. A título personal, la incertidumbre me puede crear cierto estrés ya que soy padre separado. Tanto mi hijo como su madre tienen pasaportes británicos pero yo no y el hecho de que mi situación esté en el limbo y haya la posibilidad de que no pueda vivir libremente en el país en el que reside mi hijo me produce ansiedad de vez en cuando”.
  • Anna Ferrer se dedica al marketing de una empresa española en Reino Unido. Se trasladó al país tras el referéndum y ante la noticia del posible éxodo de europeos tras el Brexit, contesta que es una lástima. “En mi opinión todo el mundo sale perdiendo” explica, “los europeos pierden muy buenas oportunidades de trabajo y el país, entre muchas otras cosas, pierde talento y atractivo económico para los inversores. Al final esto se traduce en una pérdida de competitividad del país cuyas consecuencias acabarán sufriendo los propios ingleses cuando las empresas empiecen a irse y éstos pierdan sus trabajos. O cuando se den cuenta de que ya no tienen tanto poder adquisitivo porque la libra se ha debilitado contra el euro y de que ya no pueden irse de vacaciones a Mallorca”.
  • Vicente Suárez asegura que “si llegan menos europeos, es por la devaluación de la Libra. Yo nunca me he sentido discriminado, es cuestión de integrarse en su cultura y esforzarse en hablar bien el inglés”. En cuanto a la preocupación por la inmigración que llevó a muchos a votar a favor del Brexit, Suárez pregunta: “¿qué hay de malo en que quieran controlar la inmigración y que sea elegida y no sufrida?”
  • Patricia Forcén lleva un año en Reino Unido y es una doctora trabajando en una empresa química. Según explica, su empresa tiene estipulado ayudar a conseguir o bien la nacionalidad o la residencia permanente a los europeos pertenecientes a la UE que trabajan para la misma, lo cual implica seminarios, contratación de abogados y pago de las tasas. “Por mi parte, si mi poder adquisitivo baja hasta cierto nivel y el ambiente se complica, partiré de aquí pero por el momento me haré residente permanente a través de mi empresa,” asegura Forcén.
  • Facundo Rodríguez Segredo trabaja de Manager en un hotel militar y asegura que hasta la propia OTAN está enviando a menos generales a Reino Unido. Según Rodríguez, el Brexit “marca una pausa en el número de personas entrando en el país” y asegura que él se marchará en unos meses.
  • Jennifer Velasco es estudiante de doctorado en King’s College London y trabaja una tesis doctoral referente a las barreras políticas que el marco constitucional español impone hacia la independencia de Cataluña. Respecto a la noticia, Velasco opina que “para el sector académico-universitario esto significa una pérdida de talento incalculable. Las universidades británicas de élite tienen un alto porcentaje tanto de estudiantes como de profesorado procedente de Europa. Algunas de estas universidades, como King’s College London, han asegurado en comunicados internos hechos vía correo electrónico, que harán todo lo posible para que el Brexit no influya drásticamente ni a sus estudiantes europeos actuales, ni a estudiantes europeos que en un futuro quieran venir a estudiar a Reino Unido”. Jennifer también explica que “la situación política del Reino Unido es de incertidumbre total“, ya que, “nadie, ni tan solo los políticos británicos pro-Brexit, saben cómo o cuánto afectará el Brexit tanto a la economía británica como al sector financiero o al sector académico-universitario, debido a que ningún miembro de la UE ha decidido abandonar la organización antes”.

Quedarse a trabajar en el Reino Unido sin permiso de residencia siendo europeo afectará a la hora de encontrar o mantener un puesto de trabajo estable. Lo más probable es que ciudadanos europeos sin permiso de residencia en Reino Unido necesiten obtener un visado de trabajo para poder trabajar en el país y en muchos casos este tendrá que ser pagado y tramitado por la empresa, lo cual podría hacer que las empresas se inclinen por contratar a ciudadanos británicos”.