Si hace unos años hubo un país latinoamericano que se ganó la fama de ser un muy buen destino para los españoles, ese fue Chile. Una popularidad que fue especialmente difundida entre el sector de la geología hasta el punto de ser calificado como “paraíso” para los profesionales de la minería, ya fueran geólogos o ingenieros de minas, según el entonces delegado del Colegio de Geólogos (ICOG) en el país andino.

 

Ese paraíso tenía dos atractivos fundamentales: muy buenas condiciones de trabajo y, sobre todo, excelentes salarios: un geólogo recién licenciado cobraba 2.000 euros al mes, tirando por lo bajo. Hoy, cuatro años después, muchos de los geólogos españoles van de vuelta a casa porque Chile ya no responde a sus expectativas laborales y la demanda de profesionales del sector se ha quedado estancada.

 

Diego Sanz, licenciado en geología por la Universidad de Zaragoza y residente en Chile desde hace cinco años, explica cómo fue el auge y declive del sector y cómo lo enfrentan los extranjeros, a partir de su experiencia en el país.

 

¿Por qué te fuiste a Chile?

R: Quería ir por desarrollo profesional, porque en España no había nada en el sector. Tengo una amiga aquí que me invitó a venir, me dijo que esto era el paraíso para los geólogos y, después de mucho meditar, me decidí.

¿Por cuántas empresas has pasado desde que llegaste?

R: He pasado por tres empresas, todas relacionadas con el tema de la minería. Tuve una pausa de cuatro meses y ahí sí que me costó encontrar un trabajo, a diferencia de cuando yo llegué en enero de 2012, que había tal boom de la minería que a la semana estaba trabajando.

¿A qué se debió este auge en Chile?

R: El cobre es lo que mueve la economía de Chile y en aquel momento su valor en el mercado alcanzaba el doble de la producción. Entonces había mucha inversión por parte de las empresas extranjeras y también del Estado. En Chile sólo había tres facultades que impartían geología, y no sacaban tantos profesionales como los que necesitaba el mercado. Hubo un boom  de demanda de profesionales en 2012, pero es que realmente había mucho trabajo de geología y eran necesarios. En ese momento, llegamos muchos españoles, argentinos, colombianos y peruanos. Todos a trabajar acá.

¿Qué implicaba para una persona recién licenciada en geología venir a trabajar a Chile y recibir un salario generoso, como el que ofrecían en aquel momento las empresas mineras?

R: Yo ya había tenido experiencias profesionales en España, pero a Chile llegó mucha gente sin experiencia o personas que se habían quedado sin trabajo cuando empezó la crisis en 2007 o 2008. Muchos empezaron a trabajar sin tener suficiente experiencia, con un sueldo que a lo mejor en España no se lo ganarían en la vida. Tenían buenos trabajos, buenas condiciones laborales, etc. Era muy surrealista la situación.

¿Cuánto podría ganar un geólogo en aquel momento?

R: De 2.000 euros al mes para arriba. Era un choque muy grande porque no habían trabajado nunca y de repente estaban ganando estas cantidades de dinero, cuando los primeros trabajos en España se pagaban a 500 euros como mucho.

¿En qué campos de la geología había más trabajo en aquel momento?

R: El geólogo extranjero, y más concretamente el español, cubrió un nicho que los chilenos no abarcaban. Por ejemplo, en el campo de la hidrogeología, los españoles tenían más preparación porque los estudios de geología en ese campo tenían más antigüedad y muy buenos másters de especialización en este campo. Muchos geólogos españoles se dedicaron a eso. También en temas de geotecnia, es decir, todo lo que tiene que ver con la estabilidad del terreno. Eso en España, gracias al boom de la construcción se desarrolló mucho este ámbito y luego, al caer la construcción allá, muchos llegaron a Chile.

¿Cómo cambió esa situación tan beneficiosa?

R: La culpa fue del cobre, que bajó. Las empresas empezaron a dejar de invertir en exploración porque el coste de producción se acercó al valor del mercado. Empezó a bajar el trabajo así [en picado].

¿Hay buenas perspectivas para el sector hoy en día?

R: El tema está muy complicado porque las minas no invierten. En el momento que el valor del cobre suba, el trabajo también aumentará. Pero ese no el caso ahora, que está regular, tirando a bajo.

¿Qué consejos le darías a alguien que está pensando en ir a Chile a trabajar en la minería?

R: Yo ahora no lo aconsejo. Geólogos sin experiencia, nada. Con experiencia es más fácil porque te consideran según tus conocimientos. Aún así, siempre hay que pensar que este país [Chile] es muy caro, y venir sin nada implica que los ahorros se van muy rápido. Antes encontrabas trabajo a la semana o al mes, entonces los ahorros no se acababan y uno ya empezaba a generar ingresos. Pero ahora son mínimo tres o cuatro meses hasta encontrar algo y eso complica que vengan nuevos profesionales.